TIPS PARA QUE LOS NIÑOS APRENDAN A ESCUCHAR

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Irma Moris Contreras

08/10/2014

Recuerda que a los niños pequeños les es difícil captar mensajes muy largos y elaborados por lo tanto lo que tengas que decirle, dilo de manera clara y directa. Aquí damos algunos consejos para lograr que los niños pongan atención.

Hablarles a su nivel

Cuando vayas a hablar con un niño, agáchate para quedar a su altura o levántalo de manera que pueda mirarte a los ojos para que así te sea más fácil captar su atención. De seguro ya te habrás dado cuenta de que gritar hacia abajo no da resultado y menos si lo haces desde lejos.

Hablar claro y directo

Recuerda que a los niños pequeños les es difícil captar mensajes muy largos y elaborados por lo tanto lo que tengas que decirle, dilo de manera clara y directa. Ahora bien, si el niño te pregunta algo respecto a lo que le has pedido y se inicia una pequeña conversación, pues adelante, explícale y argumenta.

A lo que nos referimos es que es importante que el mensaje no sea muy largo. Por ejemplo, hace mucho frío afuera, y como últimamente has estado un poco resfriado es mejor que te pongas tu abrigo para que salgamos a visitar a la abuela, demasiado largo y elaborado, en cambio, tienes que ponerte tu abrigo, sencillo de comprender.

Si prometes algo... cúmplelo y no tardes en hacerlo

Háblale en serio siempre. No prometas ni hagas advertencias que después no vas a cumplir. Es importante que tus palabras sean confiables para el niño. Por ejemplo, si le advertiste que tendría que quedarse sentadon si le tiraba el pelo a su amiga, debes cumplir en caso de que lo haga. Es importante además que otras personas que rodean al niño tengan el mismo criterio para no confundirlo y hacer que todo sea inútil.

Otro factor clave es la rapidez de la respuesta, así aprenderá a actuar igual. No le repitas cosas una y otra vez, probablemente te terminarás ofuscando y no lograrás nada. Si le dices pon tu vaso en la mesa, si el niño no lo hace a la primera instrucción, guía su brazo, con calma y sin apretarlo, mostrándole lo que quieres que haga.

Mensajes reforzados

Una buena manera de remarcar tu mensaje es apoyar lo que dices con algunas señales no verbales. Esta técnica es particularmente útil cuando quieres sacarlo de una actividad que le gusta hacer para llevarlo a otra que le gusta menos. Si está jugando a gusto y es hora de la colación, dices ¡ya es hora de comer la colación!, enseguida le das un beso (apoyo físico, que hará que saque un poco la atención de lo que está haciendo), presentar los individuales y las servilletas (apoyo visual) y comenzar con la rutina de repartir y cantar la canción que corresponde.

Avísale con tiempo

Avisa anticipadamente a los niños de los cambios importantes, muy especialmente cuando está entretenido y feliz. Si es que está jugando con sus amiguitos y pronto se acerca el momento de irse, le dices: van na llegar las mamás en poco rato más. Cuando cantemos la canción comenzaremos a guardar el material.

Dale instrucciones adecuadas a sus posibilidades

Si el niño tiene 2 años y le dices que ordene sus materiales, seguramente mirará confundido a su alrededor y no sabrá qué hacer. Lo más apropiado en este caso sería decirle: vamos a guardar los legos. Después le dices: qué bien lo hiciste, ahora guardaremos los autitos.

Motívalo para que haga las cosas.

La mejor manera de que el niño haga lo que quieres que haga es pedírselo con buen humor. Puedes incentivarlo a lavarse los dientes con una canción, da lo mismo si la inventas sobre la marcha. En lugar de obligarlo puedes decirle: después de que te laves los dientes, vamos a leer el cuento que quieras. Eso es mucho mejor que decirle ¡si no te lavas los dientes te saldrán muchas caries!.

También es recomendable que lo elogies por haber cumplido con su tarea, ¡qué bien como sigues las indicaciones!. Al hablarle así lo incentivas a querer escucharte. Esas palabras demuestran afecto y generan confianza los niños. Actuar con firmeza no quiere decir que tengas que gritar órdenes, ni fruncir el seño. El mensaje llegará mucho más fuerte si hay sonrisas y abrazos.

Escúchalo

Parece obvio, pero muchos no lo hacen. Debes darle a los niños la misma atención y respeto que le das a un adulto. Ejercítalo. Míralo a los ojos mientras te esté hablando, y no sólo lo mires, ten tu atención en él. No lo interrumpas. No le des la espalda ni menos lo ignores cuando te está hablando.

Hay momentos en que puedes estar ocupada en algo y el niño te quiere contar sus aventuras con lujo de detalles, deja todo y ponle atención, seguro que serán unos minutos (probablemente segundos) muy bien aprovechados. Sé consecuente con lo que quieres enseñarle, si quieres que te ponga atención, ponle atención.